¡Hola a todos! Hoy cierro el ciclo de mi aventura en el Reto Actinver, que empezó el 6 de octubre y terminó el 14 de noviembre. Si bien este reto fue una simulación, las lecciones fueron de oro.
Les confieso algo: empecé con números muy bajos. Estaba invirtiendo sin investigar, guiándome solo por lo que decía la Ficha Técnica y, además, invertí en pocas empresas, ¡unas cinco al inicio! Me faltó variedad.
Lección 1: ¡El Valor Siempre Gana al Precio!
Aunque al principio cometí errores, los cursos que ofrece la plataforma me ayudaron a entender el propósito básico de invertir: la relación Precio VS. Valor.
Me gustó mucho un ejemplo que compartieron: cuando una empresa contrata a alguien por un salario X (que es el Precio), lo que realmente espera es que ese empleado genere Valor con su trabajo, ya sea vendiendo o desarrollando algo. La expectativa es clara: si pagas ese precio, esperas recibir algo sustancial a cambio.
Lección 2: La Enorme Diferencia entre un Simulador y tu Bolsillo
Aquí viene la parte crucial. Reflexioné mucho sobre la diferencia de invertir con dinero propio frente al capital de una institución.
Si invierto con mi propio dinero, el riesgo es altísimo porque mi capital es relativamente bajo. Esto significa que no tengo la oportunidad de crear un portafolio muy amplio que me permita mitigar las pérdidas con las ganancias. Por eso, si invierto de forma personal, tengo que ser extremadamente cuidadosa.
En el reto, el simulador te ofrece $1 millón para invertir. Con ese capital pude crear una cartera gigante de emisoras. Algunas acciones bajaron y otras subieron, claro, pero en general, mantuve una posición positiva. ¿Por qué? Porque las ganancias que tenía hacían que las pérdidas no se sintieran tan grandes, y esto me daba la oportunidad de esperar a que la acción se recuperara.
Lección 3: No Te Confíes, Pon Límites y Controla las Emociones
Aprendí que es vital poner límites, ¡y no solo negativos!.
• Límites Positivos (Ganancia): Si te pones demasiado optimista, esperando que la acción suba eternamente, puedes perder una buena oportunidad de venta o, peor, convertir tu ganancia en pérdida.
• Límites Negativos (Pérdida): Si fijo un límite (si la acción baja un X%), la vendo. Así no le doy tiempo de que baje aún más y puedo usar ese dinero para comprar una acción que sí me genere rendimientos.
Ojo: puede que veas un rendimiento positivo, pero ese dinero nunca es tuyo a menos que vendas tus acciones. Por eso, no me confío: uso lo que genero para invertir más, creando una “bola de nieve”.

Además, lo más importante en esto es no dejarte llevar por tus emociones. Ni el miedo ni el entusiasmo deben controlar tus decisiones; si sientes que no puedes hacer esto, las inversiones quizás no son para ti.
Lección 4: La Realidad de los Resultados
Ahora, hablemos de números. Los primeros lugares tuvieron rendimientos superiores al 30% mensual. Yo terminé por ahí del 7%.
Claro que me encantaría replicar un 30% mensual en mis inversiones personales, ¡pero el 7% que logré está bastante decente!. Si logro replicar ese 7% en mi portafolio, sería un gran logro, sobre todo si mantengo una filosofía conservadora para proteger mi dinero.
Conclusión: Estrategia, Información y Precaución
En conclusión, todas estas estrategias se pueden aplicar a un portafolio personal, pero, en mi opinión, deben manejarse de manera mucho más conservadora y precavida.
Hay que ser constante y mantenerse informado, porque las inversiones se basan en especulación, sí, pero para hacerlo bien, hay que tener una estrategia detrás, informarte y conocer las empresas en las que estás invirtiendo. No todo es revisar las gráficas de precio y especular con la tendencia, también importa el estado financiero de la empresa.
Piensen en invertir como si estuvieran navegando un barco: Las gráficas y tendencias son las olas (especulación), pero si no conoces la solidez de tu barco (el estado financiero de la empresa) y no tienes un mapa (tu estrategia), por muy bien que se vean las olas, un mal movimiento puede hundirte.

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